El movimiento libre consiste en respetar el desarrollo del/la bebé y la libertad para moverse de forma segura. Esto implica confiar en su proceso natural y sus capacidades, ofrecerle tiempo y estar a su lado.

Cada bebé es único y también lo es su desarrollo

¿Cuándo caminará?, ¿cuándo gateara? Son preguntas muy comunes que nos hacemos la mayoría de mamás. A veces incluso es inevitable que comparemos con el vecino/a, pero cada bebé es único y también lo es su desarrollo. Es importante respetarlo y no querer acelerarlo. Es normal que te haga ilusión que haga ciertas cosas, pero ¡no tengas prisa! Evita ponerle en una posición que no pueda alcanzar por sí mismo/a.

Cómo limitamos el movimiento libre de los/as bebés, sin darnos cuenta

En ocasiones limitamos el movimiento del/la bebé, ya sea cuando le ponemos en determinadas posturas, le hacemos andar,…

No permiten el movimiento libre del/la bebé:

  • Andadores, ropa y zapatos duros, tener demasiados juguetes en el suelo.
  • Ponerlos mucho rato en la hamaquita o cochecito.

Los dos lugares en los que mejor está el/la bebé son: en contacto/en brazos de la mamá o cuidadora, y en el suelo debidamente preparado.

El suelo, tu gran aliado

Puedes empezar a poner la bebé en el suelo (preparado) a partir de los 3-4 meses. En el suelo podrá moverse libremente, descubrir su cuerpo y el espacio,…

¿Cómo preparar el suelo para el/la bebé?

El espacio donde esté el/la bebé debe estar limpio, cuidado y ser seguro. Conviene poner una alfombra o colchoneta que quede fija. Por seguridad se deben tapar los enchufes, proteger las esquinas, usar cierres de seguridad en los armarios…

El espacio del suelo debe tener pocos juguetes y escoger qué explorar según lo que le interese en cada momento. Es muy importante que estés presente mientras juega. Observa a tu bebé, háblale, juega con él/ella, atendiendo sus necesidades.

¿Debemos poner al/la bebé boca arriba o boca abajo?

Siempre que coloquemos al bebé sobre el suelo, debe partir de la posición estirada boca arriba. Así el cuerpo del/la bebé está relajado, puede moverse sin tensión, explorar su cuerpo, coger objetos y comunicarse. Ponerle boca abajo no sería lo mejor porque puede generar tensión y el/la bebé puede no ser capaz de controlar su cuerpo haciendo los movimientos que necesite.

El gateo

Gatear es una habilidad que ayuda al bebé en el equilibrio, a fortalecer el cuerpo, organizar sus movimientos y situarse en el espacio. Es importante que el/la bebé encuentre una forma de desplazarse, pero debemos tener en cuenta que puede darse de muchas formas. Todas las formas de gateo son correctas y están sirviéndole, no debemos corregirlas. Por ejemplo, habrá bebés que gatean sobre las rodillas y manos, otras usando una rodilla y un pie, arrastrando todo el cuerpo, sentado… Por lo general los bebés pueden empezar a gatear entre los 6 y los 10 meses.

Primeros pasos

El/la bebé necesita un gran control de su cuerpo y seguridad antes de empezar a caminar. Cuando lo hace tiene muchas nuevas oportunidades de explorar el mundo que le rodea. Como ya hemos comentado, la forma de ayudarle será respetando su ritmo, sin forzarlo/a.

Si le agarramos las manos y le hacemos caminar, le estamos forzando. El/la bebé se puede sentir más inseguro/a y tiene menos opciones de explorar y jugar.

Caminará cuando se sienta seguro/a y sea capaz de hacerlo. Normalmente esto ocurre entre los 11 y los 16 meses. Si en algún momento te preocupa, crees que su desarrollo es demasiado lento o tienes alguna inquietud es recomendable consultar con tu pediatra.

Y recuerda, es muy importante respetar el desarrollo de cada niño/a, sin prisa, atendiendo sus necesidades, y disfrutando de cada etapa

Mamá Joven es un proyecto:

Actividad subvencionada con cargo a la asignación del 0,7 % del IRPF:

Departament de drets socials
©2022 Mamá Joven